nuestras emociones- el mundo digital
Desconexión digital y gestión emocional: aprender a parar en un mundo que no se detiene Seamos sinceros: casi todos hacemos lo mismo. Nos despertamos y, sin pensarlo mucho, agarramos el celular. Revisamos Instagram, vemos un par de videos en TikTok, respondemos algún mensaje en Facebook… y así empieza el día. No parece grave, pero cuando lo repetimos todos los días, algo empieza a pasar. Y ese “algo” no siempre es bueno. A veces ni siquiera disfrutamos lo que vemos. Solo deslizamos y deslizamos. Nos reímos de algo, pasamos a lo siguiente, y en cuestión de segundos ya lo olvidamos. Es como si estuviéramos ocupados todo el tiempo, pero sin sentirnos realmente satisfechos. En lo personal —y esto le pasa a mucha gente— llega un punto en el que te sientes saturado. Como si tu cabeza estuviera llena, pero no precisamente de cosas útiles. Y ahí es donde uno empieza a preguntarse: ¿esto me está haciendo bien? El problema no es solo el tiempo que pasamos en redes, sino cómo no...